CONVERSACIONES CIBERNETICAS
miércoles, 4 de enero de 2012
FABRICIO ALEJANDRO MARQUEZ GARCIA: ESCRITOR RIVADAVIENSE
(REPRODUCCION NOTA PUBLICADA POR Agencia Regional de Noticias. Firma: Nazareno Nacho Panella. Fotografia: Shaka Indeleble -0261-152008628-)
Fabricio Márquez, Ganador del Concurso Literario “Vendimia” 2011
El escritor de Rivadavia nos llevó de paseo por su barrio “Alborde”.
Escribir puede parecer un acto simple, casi diría que mecánico. Y hoy, en los albores del tercer milenio, por suerte son muchos los seres humanos que pueden disponer de esa herramienta.
Por cuestiones de practicidad, como ayuda memoria o para miles de usos diferentes, utilizamos la escritura para facilitarnos la existencia. Pero escribir para contar o para crear historias con personajes, lugares y situaciones que nunca existieron, no es algo que pueda hacer cualquier mortal. Es ahí en donde entran en juego palabras como talento, creatividad, imaginación y sobre todo persistencia. Estoy seguro de que Fabricio Márquez posee todas esas virtudes que enumeré más arriba. Lo sé porque aparte de conocer varias de sus creaciones, nos une una amistad de muchos años y si hay una cosa que este incansable escritor rivadaviense nunca ha podido hacer, es dejar de escribir. No sé cuantas personas tienen esa convicción de saber lo que quieren ser en la vida y llevan ese ideal hasta donde sea necesario. Márquez es sin duda una de esas personas.
Este año, toda esa vida dedicada a las letras tuvo al fin un reconocimiento: “Barrio Alborde” (su libro de relatos sobre un barrio marginal, situado estratégicamente entre los candentes años dos mil y dos mil uno y con las mujeres como protagonistas principales) fue elegido ganador del premio vendimia, algo que además del casi simbólico premio en efectivo, le va a posibilitar al “flaco” Márquez acceder a su primera publicación “oficial”. Y como despedida de año y bienvenida para este 2012 que recién comienza, me pareció bien brindar con este logro cultural que por primera vez gana un escritor de Rivadavia.
A lo largo de todos tus años como escritor, ¿Este sería el primer gran logro que conseguís a nivel reconocimiento?
Fabricio Márquez: En realidad este es el segundo premio que recibo, el anterior fue mucho más chico pero tuvo una gran importancia para mí.
¿Te referís al premio de la cooperativa eléctrica?
F.M.: Si, ese premio fue muy importante por dos motivos: primero porque el proceso que yo he encarado en mi forma de escribir y ser escritor, ha sido muy silencioso e introspectivo. De hecho aun no he publicado nada. Y aquel premio lo tome como un reconocimiento y fue también un aliciente para seguir escribiendo. Y segundo porque el cuento fue publicado por la revista de la cooperativa (revista foco) que tiene una tirada importante y gracias a eso empecé a encontrarme con gente que había leído el cuento, desde una profesora de historia hasta los pibes de la esquina que se juntan a tomar un vino y jugar a las cartas.
Ahí encontraste adonde podían estar tus lectores…
F.M.: Justamente, entendí que mis lectores podían estar en cualquier lado. Que había un abanico muy amplio de gente que podía gustarle lo que hago. También el hecho de salir en la tapa, que aunque en un primer momento me dio un poco de miedo ya que soy de muy bajo perfil, me vino muy bien porque me reconocían por la calle y me decían: yo te leí.
¿Te sirvió para pedir fiado en el mercadito de la esquina por ejemplo?
F.M.: Todavía no lo ocupe. Y para hacer algún levante tampoco…
Te aconsejo que lo tengas en cuenta, porque en la vida de escritor te puede llegar a hacer falta en algún momento…
F.M.: Seguro que si…hablando en serio, para ese concurso te pedían que los cuentos tuvieran no más de dos páginas y eso me sirvió para entender que tal vez si el cuento hubiera tenido tres páginas la mitad de la gente no lo leía. Eso también en mi trabajo fue un quiebre importante, yo venía escribiendo mucho y después de esa publicación como que cambie algunas cosas, por ejemplo, estaba escribiendo una novela que llegaba casi a las quinientas páginas y a partir de ese proceso quedó en doscientas cincuenta, entendí que la historia se podía contar igual con mucho menos.
¿Y con el libro que ganó el premio vendimia como fue el proceso? ¿Imaginabas que esos escritos iban a terminar ahí?
F.M.: No, para nada. Hace muchos años yo había escrito una serie de libros de narrativa lírica con los que nunca hice nada, inclusive yo sentía como que ya habían pasado su hora. Por otro lado seguía escribiendo cuentos en forma paralela a mi primera novela (“Averno-pueblo”) que entre idas y vueltas ya lleva diecisiete años y luego de esa limpieza que hice en la novela, me encontré con un montón de personajes e historias que tenían mucho peso aunque no entraran dentro de la dinámica de la novela. De ahí apareció como el bosquejo de barrio alborde, con cuentos que tenían a las mujeres como protagonistas y que en un primer momento se llamó mujeres mendocinas. Entonces empecé a encontrar algunas conexiones entre los personajes de aquellos escritos líricos con otros que había en cuentos sueltos y los que había descartado de la novela. Principalmente tenían en común la temática barrio-marginal y el lenguaje con el que se comunicaban. A partir de algunas modificaciones surgió la idea de hacer un barrio en el que todos los personajes son vecinos y algunos se conocen y otros no.
Digamos que mantenés la dinámica de un barrio.¿Podría pasar que cualquier lector se pueda sentir reflejado en alguna historia o algún personaje? ¿Sería como una especie de literatura “nacional y popular”?
F.M.: Es así. Todo pasa en veredas, cocinas, plazas, esquinas y almacenes y es por completo “nacional y popular”. De todas formas esos relatos están escritos en otro momento del país, en los años noventa y aunque están contados desde el presente, yo ya no siento esa oscuridad en la realidad actual. Por eso decidí ubicar los sucesos entre el dos mil y el dos mil uno, además el barrio está ubicado dentro del pueblo donde transcurre la novela (“Averno-pueblo”), mientras que la novela está centrada en el año 99 y en cierta forma estoy contando lo que quedó del menemismo. Y logro así una correlatividad: 99-2000-2001.
¿Tendrían una estructura similar a la que usa Mario Vargas Llosa en “Elogio a la madrastra” y “Los cuadernos de don Rigoberto”?
F.M.: Exactamente. Por ejemplo en un cuento aparece una mujer que está esperando para comprar en el almacén y es la madre de un chico que matan en la novela. Yo lo único que digo es que el personaje principal piensa que a esa mujer le han matado un hijo y se le nota en la cara.
Como un guiño para el lector que ya haya leído la novela…
F.M.: si logro publicar la novela el lector va a poder encontrar esas conexiones.
¿Por qué barrio “Alborde”?
F.M.: Surgió de jugar con la idea de mujeres al borde. Como que siempre están al borde de algo, de la pobreza, de la locura, de la soledad…
También se podría leer como “border” o marginal…
F.M.: Es que es un barrio de clase media-baja y a lo largo de la novela y los cuentos voy contando cómo se empobreció la gente que vivía en ese lugar. Llegando a ser clase baja y clase lumpen inclusive. Pero sin ponerme en un lugar sociológico, simplemente cuento esa realidad a través de las historias.
¿Puede tener que ver con lo que escribe Washington Cucurto? Me refiero a la temática marginal, eso que él llama “literatura de negros”…
F.M.: A mi Cucurto me gusta mucho, aunque lo leí mucho después de escribir estas historias y aunque no fue una influencia, me sentí identificado.
Es que hay un montón de libros y autores que aunque no te influyan, te justifican y eso sirve para saber que no sos el único que está experimentando en estas temáticas. A través de la red descubrís autores que están hablando de lo mismo desde el conurbano bonaerense, por darte un ejemplo, pero con su experiencia y su visión. Independientemente de la temática, siento que este libro puede leerse en Suecia, por decir un lugar, porque mas allá del paisaje hablo de las cuestiones humanas.
Y es que aunque cambie la escenografía la pobreza está en todas partes…
F.M.: Exactamente, entonces aunque es regional desde su mirada, hablo de cuestiones universales.
Esta va a ser tu primera publicación oficial, pero con todo el material que tenés, ¿Nunca estudiaste la posibilidad de hacer alguna publicación en forma independiente?
F.M.: Lo que siento con la publicación de autor es que no te da peso. Te puede salir muy barato, te puede salir fantástico, inclusive yo se que el libro que me van a publicar no va a ser tan lindo como el que yo podría hacer, en cuanto a la edición, la grafica y esas cosas, pero si lo haces de forma independiente, en la imprenta te entregan una caja llena de libros y tenés que salir a venderla como si fuera una mercancía mas. El premio de que te publiquen por ganar un concurso te da “chapa” y eso te sirve a la hora de ir a golpear la puerta de otras editoriales.
Antes en la música ser independiente era un plus, era decir: “yo no me vendo al sistema”, después pasó a ser: soy independiente porque no me queda otra…
F.M.: ¡Porque nadie les da bola! Con la literatura en cierta forma pasa lo mismo. Al menos las experiencias que yo conozco no han sido muy positivas que digamos. El hecho de ganar un premio sirve para que te usen de referencia como escritor, incluso gente que sabe que escribís desde hace muchos años.
¿Cómo te llevas con los formatos tecnológicos?
F.M.: Me gustan pero yo tengo una cuestión muy especial con los libros como objetos en sí. Yo me enamore de los libros antes de aprender a leer y escribir y de saber para que servian. Es mas en los primeros libros que tuve de niño, dibujaba en las hojas en blanco las tapas de lo que yo imaginaba iban a ser mis propios libros, por eso para mí primero está la edición clásica y después vienen los soportes tecnológicos.
Te preguntaba también por todo el trabajo que hiciste con “El florilegio” (antología de escritores de Rivadavia en formato web) que mas allá de la investigación, sirvió para que muchas de las personas a las que publicaste desde ahí, se dieran cuenta de que eran escritores…
F.M.: Bueno, ahí tenés una de las ventajas de los nuevos formatos. Si “El florilegio” hubiera sido publicado en formato impreso no hubiera podido poner tanto material y algunos autores tal vez hubieran quedado afuera. También creo que ese trabajo quedo inconcluso, porque a mi entender le faltó la edición impresa para hacerlo llegar a las escuelas y a las editoriales, como carta de presentación de los escritores de Rivadavia. Está también la idea de hacer un “florilegio” con chicos, en el que se trabajaría desde las escuelas y otro para artistas plásticos.
Volviendo a tu obra literaria, tenés tres libros de poesía, ¿Qué has pensado hacer con ellos?
F.M.: Aun no lo sé. Será también que siempre me sentí más narrador que poeta, aunque no por eso les reste importancia a esos libros. Me pasó que un tipo como Jorge León Escudero (poeta de culto, sanjuanino) leyera mi poesía y la reivindicara, pero bueno hoy estoy metido en la narrativa y seguramente a la poesía ya le llegara su momento.
También puede ser que la poesía tenga esa inmediatez, esa cuestión casi fotográfica y hasta cierta catarsis y la narración tiene toda una estructura en la que se trabaja de otra forma….
F.M.: Puede ser, aunque yo después a un poema lo corrijo mil veces. En lo personal, la poesía me gusta más para recitarla, para hacer algo en directo. También se puede trabajar con grabaciones, mezclando la poesía con música y efectos sonoros.
Vos hiciste un experimento en ese sentido que fue “La plegaria”, en el que además de recitar tu propia poesía, había una puesta en escena importante y un trabajo actoral…
F.M.: Hace poco la volví a representar en vivo después de mucho tiempo y le encontré una vuelta dramática en lo personal de la que antes no me había percatado. Lo que me gustaría hacer con esa obra es un registro en formato Dvd para poder mostrarlo y ofrecerlo como show. Sería una especie de demo y tal vez a partir de la edición del libro, se pueda abrir alguna puerta para desarrollar este tipo de proyectos.
Es que sin lugar a dudas la edición de “Barrio Alborde” te va a dar un envión importante, también a la hora de mandar material a una editorial más grande…
F.M.: Totalmente. Si yo mandaba mi novela antes del premio es probable que ni siquiera la leyeran. A partir de ahora sé que me van a considerar de otra manera. Tampoco te asegura que te vayan a publicar, pero sí que te van a prestar más atención. Hace unos días me invitaron a un encuentro de escritores y me sentaron en la mesa académica, y yo les dije: si esto hubiera pasado antes del premio vendimia yo estaría sentado del otro lado, escuchando. Es como que ahora me recibí de escritor. Si alguien me pregunta puedo decir soy escritor y no me van a mirar raro.
Ni te van a decir, bueno sos escritor pero de que trabajas…
F.M.: Algo así…lo otro bueno que tiene el premio vendimia aparte de la edición, es que el año próximo me llevan a la feria nacional del libro a presentarlo y eso también tiene lo suyo. Definitivamente, ya no tengo más escusas, ahora depende todo de mí.
Próximamente publicaremos uno de los cuentos de Fabricio como un obsequio a principio de año a nuestros lectores.
...........................................
La Forma de Pago
Como lo prometido es deuda, aquí está el cuento del ganador del premio vendimia Fabricio Márquez “la forma de pago”, que forma parte del libro “Barrio alborde”.
La Mecha se vino a vivir al B° Alborde embarazada de su único hijo y sola. En la Manzana E, Casa 6. Ha trabajado toda su vida limpiando habitaciones ajenas, lavando ropas de otros, cocinando para maridos que nunca tuvo. Ha sido ama de casa en innumerables hogares, mientras que en el suyo propio solo ha podido ser alguien que está de paso.
Nunca se casó, ni formó pareja estable. De una de sus relaciones, no la más importante, le quedó un hijo, el Arturo, que se convirtió en el centro y razón de su vida, a quién se dedicó a amar con exclusividad, con ciega sumisión, con culpa.
Desde chiquito el Arturo fue un pillo simpático y vivaracho, que la tenía embobada con sus travesuras ingeniosas. Pero al principio bastaba amenazarlo con tirarlo en el Cementerio de los Perros y paraba. Cuando fue creciendo no hubo amenaza ni razonamiento que valga.
Cuando al poco tiempo de empezar la secundaria el Arturo abandonó, la Mecha tuvo que admitir que su hijo no era el niño aplicado, ni el futuro profesional que ella había soñado en su solitario deambular de casa en casa.
Siempre trató de creerle cuando le mentía sobre sus actividades, aunque sabía que nada era cierto, que andaba en cosas raras, ilegales. Pero no se sentía con autoridad ni fuerza para reprocharle nada, no sabía qué proponerle a cambio.
Con el paso del tiempo, el Arturo se fue volviendo cada vez más lejano e indomable, y se hizo evidente, para ella, para todos, que había elegido un camino sin retorno, brutal, en el que no tenían cabida la culpa ni la piedad.
Cuando entendió esto, la Mecha tuvo que aprender a convivir con la posibilidad certera de que tarde o temprano se lo iban a traer muerto, que era así, aunque le pidiera de rodillas, llorando, que por favor cambiara de vida, que parara.
La Mecha nunca ha abandonado ese estado de alerta. Por eso, cuando hoy a la madrugada finalmente vienen a decirle que lo han matado, no muestra sorpresa, ni desesperación, no cede al llanto. Eso lo deja para después, si aún le queda algo, si no se ha secado del todo.
De inmediato se hace cargo de la situación. Se cambia de ropa porque está en camisón, ordena un poco su casa, dejándola presentable y sale a la calle, con la firme determinación de contratar un servicio fúnebre. Lo va a velar con dignidad.
No tiene un peso en el bolsillo, pero eso no la va a detener, tiene a quién acudir. Si esa posibilidad le falla, porque todo puede pasar, ya verá cómo se las sigue rebuscando.
Sale del Barrio por la Calle Vieja, pasa junto al Disimulado sin saludarlo. Cruza las Vías Muertas y se mete al Centro. Se dirige a la Funeraria, cuyo dueño es don Natalio Carmona. La Mecha ha trabajado en su casa, mucho tiempo atrás, llegaron a conocerse bien, a tenerse aprecio y respeto.
Cuando llega, la puerta está abierta y en la recepción no hay nadie. Espera un rato, luego golpea con los nudillos el mostrador. Aparece un muchacho, vestido con traje negro, se le nota que no está acostumbrado a usarlo.
Le da los buenos días y le pregunta en qué puede servirle, la Mecha le contesta que necesita hablar con don Natalio. El muchacho hace un gesto de duda y dice que se va a fijar si está, le pregunta de parte de quién, la Mecha le da todos los detalles.
El muchacho se demora un rato largo en volver, pero cuando lo hace la trata con más cortesía que al principio, le dice que don Natalio le pide disculpas por la demora, que pase, la espera en su oficina.
Don Natalio Carmona es un hombre cálido, corpulento, de nariz y manos grandes, una mirada que atraviesa las capas más espesas. La saluda con un abrazo, sabe que esa visita no es de cortesía, que algo malo ha pasado. La encuentra envejecida, echada al abandono, demacrada, no es la misma señora que en alguna época trabajó en su casa.
No se sienta en su sillón, del otro lado del escritorio, prefiere arrimar una silla y sentarse a su lado. La Mecha, más relajada, sabe que puede exponer su caso, que va a ser escuchada. Y empieza a hablar.
Le cuenta lo que le ha pasado con el Arturo, lo mira a los ojos y le dice que necesita sus servicios, pero que no tiene plata para pagarle. Don Natalio va a decir algo pero no lo deja seguir, le propone pagarle con trabajo, lo que haga falta, en su casa, en la Funeraria, en ambos lados, el tiempo que él considere necesario.
Don Natalio la escucha consternado, le cae bien esa mujer, tiene fuerza, entereza, pero la suerte no le ha jugado a favor, siempre la está acorralando. Le cuesta hablar a causa de la emoción, a pesar de la costumbre algunas muertes lo siguen conmoviendo. Como puede le dice que no se haga problema, ya está todo solucionado, a su hijo no le va a faltar nada, él se hace cargo.
La Mecha empieza a hablar de nuevo sobre la forma de pago, pero Don Natalio la detiene con suavidad, le dice que de eso no hablen, más adelante, cuando haya pasado todo, está de acuerdo con la propuesta, le parece bien, pero ahora se tienen que encargar del sepelio.
Se pone de pie y lo llama al muchacho. Cuando este entra, le da unas indicaciones en voz baja, luego va hasta donde está la Mecha y le explica que tiene que ir a la Morgue del Hospital, a hacer los trámites para retirarlo, pero que no se preocupe, el muchacho la va a acompañar.
Se despiden con un largo abrazo, la Mecha no sabe cómo agradecerle. Don Natalio le dice que no tiene nada que agradecer y la mira partir, asombrado, porque en ningún momento le ha visto asomar una lágrima, un gesto del dolor que la está carcomiendo.
En el camino, el muchacho no busca conversación y la Mecha se lo agradece, en silencio. La Morgue queda en uno de los costados del Hospital. En la sala de recepción, el muchacho le explica que es muy probable que tenga que reconocer el cuerpo, que lo espere ahí, va a consultar. Desaparece por una puerta vaivén, dejándola sola.
La Mecha se queda mirando fijo la puerta, lo más quieta posible, cualquier movimiento brusco la puede descalabrar. Trata de pensar en el Arturo, pero el dolor es muy fuerte, la encandila. No puede acordarse de su rostro, un temor absurdo la paraliza, tiene que reconocerlo y no se acuerda cómo era.
Tampoco se acuerda la última vez que lo vio, ni de qué hablaron. La angustia le sube por la garganta, cerrándosela. El llanto, agazapado, postergado, empieza a desenrollarse, puede sentir en su cuerpo cómo crece el estremecimiento. Se pregunta si será ahí, mira de reojo a su alrededor. Si se larga a llorar, va a ser a los gritos, ese lugar la pone enferma.
Vuelve a mirar la puerta. El llanto le ha llenado el pecho, la está comprimiendo, buscando una grieta urgente por donde desbordar. La Mecha siente que ya no lo resiste, pero hace un esfuerzo más, porque una vez que empiece todo se va a descarrilar. En ese momento la puerta se abre y aparece el muchacho, llamándola con la mano, esperándola, sin apuro, teniéndole la paciencia necesaria.
La Mecha, al obligarse a contener el llanto, ha detenido todo lo demás. Es un gran esfuerzo moverse, pero al final gana su natural tendencia a responder a cualquier llamado, a encarar de frente toda adversidad. Logra destrabar la caja de sus movimientos, contiene a duras penas el caudal de su llanto y empieza a avanzar.
Cuando se encuentra junto a su hijo, lastimado y sin alma, no son un problema los rasgos, porque primero le reconoce la indiferencia, la impavidez ante la vida. Sus rasgos siguen estando demacrados, solo que ya no añoran estar en otro lado. Sin lugar a dudas es el Arturo, pero el llanto se le evapora en un instante y el grito se le disuelve pasmado, por el asombro de no encontrar, no poder reconocer, en esa cascara seca, al niñito loco que le entibiaba la vida, hace tanto.
Fabricio Márquez, Ganador del Concurso Literario “Vendimia” 2011
El escritor de Rivadavia nos llevó de paseo por su barrio “Alborde”.Escribir puede parecer un acto simple, casi diría que mecánico. Y hoy, en los albores del tercer milenio, por suerte son muchos los seres humanos que pueden disponer de esa herramienta.
Por cuestiones de practicidad, como ayuda memoria o para miles de usos diferentes, utilizamos la escritura para facilitarnos la existencia. Pero escribir para contar o para crear historias con personajes, lugares y situaciones que nunca existieron, no es algo que pueda hacer cualquier mortal. Es ahí en donde entran en juego palabras como talento, creatividad, imaginación y sobre todo persistencia. Estoy seguro de que Fabricio Márquez posee todas esas virtudes que enumeré más arriba. Lo sé porque aparte de conocer varias de sus creaciones, nos une una amistad de muchos años y si hay una cosa que este incansable escritor rivadaviense nunca ha podido hacer, es dejar de escribir. No sé cuantas personas tienen esa convicción de saber lo que quieren ser en la vida y llevan ese ideal hasta donde sea necesario. Márquez es sin duda una de esas personas.
Este año, toda esa vida dedicada a las letras tuvo al fin un reconocimiento: “Barrio Alborde” (su libro de relatos sobre un barrio marginal, situado estratégicamente entre los candentes años dos mil y dos mil uno y con las mujeres como protagonistas principales) fue elegido ganador del premio vendimia, algo que además del casi simbólico premio en efectivo, le va a posibilitar al “flaco” Márquez acceder a su primera publicación “oficial”. Y como despedida de año y bienvenida para este 2012 que recién comienza, me pareció bien brindar con este logro cultural que por primera vez gana un escritor de Rivadavia.
A lo largo de todos tus años como escritor, ¿Este sería el primer gran logro que conseguís a nivel reconocimiento?
Fabricio Márquez: En realidad este es el segundo premio que recibo, el anterior fue mucho más chico pero tuvo una gran importancia para mí.
¿Te referís al premio de la cooperativa eléctrica?
F.M.: Si, ese premio fue muy importante por dos motivos: primero porque el proceso que yo he encarado en mi forma de escribir y ser escritor, ha sido muy silencioso e introspectivo. De hecho aun no he publicado nada. Y aquel premio lo tome como un reconocimiento y fue también un aliciente para seguir escribiendo. Y segundo porque el cuento fue publicado por la revista de la cooperativa (revista foco) que tiene una tirada importante y gracias a eso empecé a encontrarme con gente que había leído el cuento, desde una profesora de historia hasta los pibes de la esquina que se juntan a tomar un vino y jugar a las cartas.
Ahí encontraste adonde podían estar tus lectores…
F.M.: Justamente, entendí que mis lectores podían estar en cualquier lado. Que había un abanico muy amplio de gente que podía gustarle lo que hago. También el hecho de salir en la tapa, que aunque en un primer momento me dio un poco de miedo ya que soy de muy bajo perfil, me vino muy bien porque me reconocían por la calle y me decían: yo te leí.
¿Te sirvió para pedir fiado en el mercadito de la esquina por ejemplo?
F.M.: Todavía no lo ocupe. Y para hacer algún levante tampoco…
Te aconsejo que lo tengas en cuenta, porque en la vida de escritor te puede llegar a hacer falta en algún momento…
F.M.: Seguro que si…hablando en serio, para ese concurso te pedían que los cuentos tuvieran no más de dos páginas y eso me sirvió para entender que tal vez si el cuento hubiera tenido tres páginas la mitad de la gente no lo leía. Eso también en mi trabajo fue un quiebre importante, yo venía escribiendo mucho y después de esa publicación como que cambie algunas cosas, por ejemplo, estaba escribiendo una novela que llegaba casi a las quinientas páginas y a partir de ese proceso quedó en doscientas cincuenta, entendí que la historia se podía contar igual con mucho menos.
¿Y con el libro que ganó el premio vendimia como fue el proceso? ¿Imaginabas que esos escritos iban a terminar ahí?
F.M.: No, para nada. Hace muchos años yo había escrito una serie de libros de narrativa lírica con los que nunca hice nada, inclusive yo sentía como que ya habían pasado su hora. Por otro lado seguía escribiendo cuentos en forma paralela a mi primera novela (“Averno-pueblo”) que entre idas y vueltas ya lleva diecisiete años y luego de esa limpieza que hice en la novela, me encontré con un montón de personajes e historias que tenían mucho peso aunque no entraran dentro de la dinámica de la novela. De ahí apareció como el bosquejo de barrio alborde, con cuentos que tenían a las mujeres como protagonistas y que en un primer momento se llamó mujeres mendocinas. Entonces empecé a encontrar algunas conexiones entre los personajes de aquellos escritos líricos con otros que había en cuentos sueltos y los que había descartado de la novela. Principalmente tenían en común la temática barrio-marginal y el lenguaje con el que se comunicaban. A partir de algunas modificaciones surgió la idea de hacer un barrio en el que todos los personajes son vecinos y algunos se conocen y otros no.
Digamos que mantenés la dinámica de un barrio.¿Podría pasar que cualquier lector se pueda sentir reflejado en alguna historia o algún personaje? ¿Sería como una especie de literatura “nacional y popular”?
F.M.: Es así. Todo pasa en veredas, cocinas, plazas, esquinas y almacenes y es por completo “nacional y popular”. De todas formas esos relatos están escritos en otro momento del país, en los años noventa y aunque están contados desde el presente, yo ya no siento esa oscuridad en la realidad actual. Por eso decidí ubicar los sucesos entre el dos mil y el dos mil uno, además el barrio está ubicado dentro del pueblo donde transcurre la novela (“Averno-pueblo”), mientras que la novela está centrada en el año 99 y en cierta forma estoy contando lo que quedó del menemismo. Y logro así una correlatividad: 99-2000-2001.
¿Tendrían una estructura similar a la que usa Mario Vargas Llosa en “Elogio a la madrastra” y “Los cuadernos de don Rigoberto”?
F.M.: Exactamente. Por ejemplo en un cuento aparece una mujer que está esperando para comprar en el almacén y es la madre de un chico que matan en la novela. Yo lo único que digo es que el personaje principal piensa que a esa mujer le han matado un hijo y se le nota en la cara.
Como un guiño para el lector que ya haya leído la novela…
F.M.: si logro publicar la novela el lector va a poder encontrar esas conexiones.
¿Por qué barrio “Alborde”?
F.M.: Surgió de jugar con la idea de mujeres al borde. Como que siempre están al borde de algo, de la pobreza, de la locura, de la soledad…
También se podría leer como “border” o marginal…
F.M.: Es que es un barrio de clase media-baja y a lo largo de la novela y los cuentos voy contando cómo se empobreció la gente que vivía en ese lugar. Llegando a ser clase baja y clase lumpen inclusive. Pero sin ponerme en un lugar sociológico, simplemente cuento esa realidad a través de las historias.
¿Puede tener que ver con lo que escribe Washington Cucurto? Me refiero a la temática marginal, eso que él llama “literatura de negros”…
F.M.: A mi Cucurto me gusta mucho, aunque lo leí mucho después de escribir estas historias y aunque no fue una influencia, me sentí identificado.
Es que hay un montón de libros y autores que aunque no te influyan, te justifican y eso sirve para saber que no sos el único que está experimentando en estas temáticas. A través de la red descubrís autores que están hablando de lo mismo desde el conurbano bonaerense, por darte un ejemplo, pero con su experiencia y su visión. Independientemente de la temática, siento que este libro puede leerse en Suecia, por decir un lugar, porque mas allá del paisaje hablo de las cuestiones humanas.
Y es que aunque cambie la escenografía la pobreza está en todas partes…
F.M.: Exactamente, entonces aunque es regional desde su mirada, hablo de cuestiones universales.
Esta va a ser tu primera publicación oficial, pero con todo el material que tenés, ¿Nunca estudiaste la posibilidad de hacer alguna publicación en forma independiente?
F.M.: Lo que siento con la publicación de autor es que no te da peso. Te puede salir muy barato, te puede salir fantástico, inclusive yo se que el libro que me van a publicar no va a ser tan lindo como el que yo podría hacer, en cuanto a la edición, la grafica y esas cosas, pero si lo haces de forma independiente, en la imprenta te entregan una caja llena de libros y tenés que salir a venderla como si fuera una mercancía mas. El premio de que te publiquen por ganar un concurso te da “chapa” y eso te sirve a la hora de ir a golpear la puerta de otras editoriales.
Antes en la música ser independiente era un plus, era decir: “yo no me vendo al sistema”, después pasó a ser: soy independiente porque no me queda otra…
F.M.: ¡Porque nadie les da bola! Con la literatura en cierta forma pasa lo mismo. Al menos las experiencias que yo conozco no han sido muy positivas que digamos. El hecho de ganar un premio sirve para que te usen de referencia como escritor, incluso gente que sabe que escribís desde hace muchos años.
¿Cómo te llevas con los formatos tecnológicos?
F.M.: Me gustan pero yo tengo una cuestión muy especial con los libros como objetos en sí. Yo me enamore de los libros antes de aprender a leer y escribir y de saber para que servian. Es mas en los primeros libros que tuve de niño, dibujaba en las hojas en blanco las tapas de lo que yo imaginaba iban a ser mis propios libros, por eso para mí primero está la edición clásica y después vienen los soportes tecnológicos.
Te preguntaba también por todo el trabajo que hiciste con “El florilegio” (antología de escritores de Rivadavia en formato web) que mas allá de la investigación, sirvió para que muchas de las personas a las que publicaste desde ahí, se dieran cuenta de que eran escritores…
F.M.: Bueno, ahí tenés una de las ventajas de los nuevos formatos. Si “El florilegio” hubiera sido publicado en formato impreso no hubiera podido poner tanto material y algunos autores tal vez hubieran quedado afuera. También creo que ese trabajo quedo inconcluso, porque a mi entender le faltó la edición impresa para hacerlo llegar a las escuelas y a las editoriales, como carta de presentación de los escritores de Rivadavia. Está también la idea de hacer un “florilegio” con chicos, en el que se trabajaría desde las escuelas y otro para artistas plásticos.
Volviendo a tu obra literaria, tenés tres libros de poesía, ¿Qué has pensado hacer con ellos?
F.M.: Aun no lo sé. Será también que siempre me sentí más narrador que poeta, aunque no por eso les reste importancia a esos libros. Me pasó que un tipo como Jorge León Escudero (poeta de culto, sanjuanino) leyera mi poesía y la reivindicara, pero bueno hoy estoy metido en la narrativa y seguramente a la poesía ya le llegara su momento.
También puede ser que la poesía tenga esa inmediatez, esa cuestión casi fotográfica y hasta cierta catarsis y la narración tiene toda una estructura en la que se trabaja de otra forma….
F.M.: Puede ser, aunque yo después a un poema lo corrijo mil veces. En lo personal, la poesía me gusta más para recitarla, para hacer algo en directo. También se puede trabajar con grabaciones, mezclando la poesía con música y efectos sonoros.
Vos hiciste un experimento en ese sentido que fue “La plegaria”, en el que además de recitar tu propia poesía, había una puesta en escena importante y un trabajo actoral…
F.M.: Hace poco la volví a representar en vivo después de mucho tiempo y le encontré una vuelta dramática en lo personal de la que antes no me había percatado. Lo que me gustaría hacer con esa obra es un registro en formato Dvd para poder mostrarlo y ofrecerlo como show. Sería una especie de demo y tal vez a partir de la edición del libro, se pueda abrir alguna puerta para desarrollar este tipo de proyectos.
Es que sin lugar a dudas la edición de “Barrio Alborde” te va a dar un envión importante, también a la hora de mandar material a una editorial más grande…
F.M.: Totalmente. Si yo mandaba mi novela antes del premio es probable que ni siquiera la leyeran. A partir de ahora sé que me van a considerar de otra manera. Tampoco te asegura que te vayan a publicar, pero sí que te van a prestar más atención. Hace unos días me invitaron a un encuentro de escritores y me sentaron en la mesa académica, y yo les dije: si esto hubiera pasado antes del premio vendimia yo estaría sentado del otro lado, escuchando. Es como que ahora me recibí de escritor. Si alguien me pregunta puedo decir soy escritor y no me van a mirar raro.
Ni te van a decir, bueno sos escritor pero de que trabajas…
F.M.: Algo así…lo otro bueno que tiene el premio vendimia aparte de la edición, es que el año próximo me llevan a la feria nacional del libro a presentarlo y eso también tiene lo suyo. Definitivamente, ya no tengo más escusas, ahora depende todo de mí.
Próximamente publicaremos uno de los cuentos de Fabricio como un obsequio a principio de año a nuestros lectores.
...........................................
La Forma de Pago
Como lo prometido es deuda, aquí está el cuento del ganador del premio vendimia Fabricio Márquez “la forma de pago”, que forma parte del libro “Barrio alborde”.
La Mecha se vino a vivir al B° Alborde embarazada de su único hijo y sola. En la Manzana E, Casa 6. Ha trabajado toda su vida limpiando habitaciones ajenas, lavando ropas de otros, cocinando para maridos que nunca tuvo. Ha sido ama de casa en innumerables hogares, mientras que en el suyo propio solo ha podido ser alguien que está de paso.
Nunca se casó, ni formó pareja estable. De una de sus relaciones, no la más importante, le quedó un hijo, el Arturo, que se convirtió en el centro y razón de su vida, a quién se dedicó a amar con exclusividad, con ciega sumisión, con culpa.
Desde chiquito el Arturo fue un pillo simpático y vivaracho, que la tenía embobada con sus travesuras ingeniosas. Pero al principio bastaba amenazarlo con tirarlo en el Cementerio de los Perros y paraba. Cuando fue creciendo no hubo amenaza ni razonamiento que valga.
Cuando al poco tiempo de empezar la secundaria el Arturo abandonó, la Mecha tuvo que admitir que su hijo no era el niño aplicado, ni el futuro profesional que ella había soñado en su solitario deambular de casa en casa.
Siempre trató de creerle cuando le mentía sobre sus actividades, aunque sabía que nada era cierto, que andaba en cosas raras, ilegales. Pero no se sentía con autoridad ni fuerza para reprocharle nada, no sabía qué proponerle a cambio.
Con el paso del tiempo, el Arturo se fue volviendo cada vez más lejano e indomable, y se hizo evidente, para ella, para todos, que había elegido un camino sin retorno, brutal, en el que no tenían cabida la culpa ni la piedad.
Cuando entendió esto, la Mecha tuvo que aprender a convivir con la posibilidad certera de que tarde o temprano se lo iban a traer muerto, que era así, aunque le pidiera de rodillas, llorando, que por favor cambiara de vida, que parara.
La Mecha nunca ha abandonado ese estado de alerta. Por eso, cuando hoy a la madrugada finalmente vienen a decirle que lo han matado, no muestra sorpresa, ni desesperación, no cede al llanto. Eso lo deja para después, si aún le queda algo, si no se ha secado del todo.
De inmediato se hace cargo de la situación. Se cambia de ropa porque está en camisón, ordena un poco su casa, dejándola presentable y sale a la calle, con la firme determinación de contratar un servicio fúnebre. Lo va a velar con dignidad.
No tiene un peso en el bolsillo, pero eso no la va a detener, tiene a quién acudir. Si esa posibilidad le falla, porque todo puede pasar, ya verá cómo se las sigue rebuscando.
Sale del Barrio por la Calle Vieja, pasa junto al Disimulado sin saludarlo. Cruza las Vías Muertas y se mete al Centro. Se dirige a la Funeraria, cuyo dueño es don Natalio Carmona. La Mecha ha trabajado en su casa, mucho tiempo atrás, llegaron a conocerse bien, a tenerse aprecio y respeto.
Cuando llega, la puerta está abierta y en la recepción no hay nadie. Espera un rato, luego golpea con los nudillos el mostrador. Aparece un muchacho, vestido con traje negro, se le nota que no está acostumbrado a usarlo.
Le da los buenos días y le pregunta en qué puede servirle, la Mecha le contesta que necesita hablar con don Natalio. El muchacho hace un gesto de duda y dice que se va a fijar si está, le pregunta de parte de quién, la Mecha le da todos los detalles.
El muchacho se demora un rato largo en volver, pero cuando lo hace la trata con más cortesía que al principio, le dice que don Natalio le pide disculpas por la demora, que pase, la espera en su oficina.
Don Natalio Carmona es un hombre cálido, corpulento, de nariz y manos grandes, una mirada que atraviesa las capas más espesas. La saluda con un abrazo, sabe que esa visita no es de cortesía, que algo malo ha pasado. La encuentra envejecida, echada al abandono, demacrada, no es la misma señora que en alguna época trabajó en su casa.
No se sienta en su sillón, del otro lado del escritorio, prefiere arrimar una silla y sentarse a su lado. La Mecha, más relajada, sabe que puede exponer su caso, que va a ser escuchada. Y empieza a hablar.
Le cuenta lo que le ha pasado con el Arturo, lo mira a los ojos y le dice que necesita sus servicios, pero que no tiene plata para pagarle. Don Natalio va a decir algo pero no lo deja seguir, le propone pagarle con trabajo, lo que haga falta, en su casa, en la Funeraria, en ambos lados, el tiempo que él considere necesario.
Don Natalio la escucha consternado, le cae bien esa mujer, tiene fuerza, entereza, pero la suerte no le ha jugado a favor, siempre la está acorralando. Le cuesta hablar a causa de la emoción, a pesar de la costumbre algunas muertes lo siguen conmoviendo. Como puede le dice que no se haga problema, ya está todo solucionado, a su hijo no le va a faltar nada, él se hace cargo.
La Mecha empieza a hablar de nuevo sobre la forma de pago, pero Don Natalio la detiene con suavidad, le dice que de eso no hablen, más adelante, cuando haya pasado todo, está de acuerdo con la propuesta, le parece bien, pero ahora se tienen que encargar del sepelio.
Se pone de pie y lo llama al muchacho. Cuando este entra, le da unas indicaciones en voz baja, luego va hasta donde está la Mecha y le explica que tiene que ir a la Morgue del Hospital, a hacer los trámites para retirarlo, pero que no se preocupe, el muchacho la va a acompañar.
Se despiden con un largo abrazo, la Mecha no sabe cómo agradecerle. Don Natalio le dice que no tiene nada que agradecer y la mira partir, asombrado, porque en ningún momento le ha visto asomar una lágrima, un gesto del dolor que la está carcomiendo.
En el camino, el muchacho no busca conversación y la Mecha se lo agradece, en silencio. La Morgue queda en uno de los costados del Hospital. En la sala de recepción, el muchacho le explica que es muy probable que tenga que reconocer el cuerpo, que lo espere ahí, va a consultar. Desaparece por una puerta vaivén, dejándola sola.
La Mecha se queda mirando fijo la puerta, lo más quieta posible, cualquier movimiento brusco la puede descalabrar. Trata de pensar en el Arturo, pero el dolor es muy fuerte, la encandila. No puede acordarse de su rostro, un temor absurdo la paraliza, tiene que reconocerlo y no se acuerda cómo era.
Tampoco se acuerda la última vez que lo vio, ni de qué hablaron. La angustia le sube por la garganta, cerrándosela. El llanto, agazapado, postergado, empieza a desenrollarse, puede sentir en su cuerpo cómo crece el estremecimiento. Se pregunta si será ahí, mira de reojo a su alrededor. Si se larga a llorar, va a ser a los gritos, ese lugar la pone enferma.
Vuelve a mirar la puerta. El llanto le ha llenado el pecho, la está comprimiendo, buscando una grieta urgente por donde desbordar. La Mecha siente que ya no lo resiste, pero hace un esfuerzo más, porque una vez que empiece todo se va a descarrilar. En ese momento la puerta se abre y aparece el muchacho, llamándola con la mano, esperándola, sin apuro, teniéndole la paciencia necesaria.
La Mecha, al obligarse a contener el llanto, ha detenido todo lo demás. Es un gran esfuerzo moverse, pero al final gana su natural tendencia a responder a cualquier llamado, a encarar de frente toda adversidad. Logra destrabar la caja de sus movimientos, contiene a duras penas el caudal de su llanto y empieza a avanzar.
Cuando se encuentra junto a su hijo, lastimado y sin alma, no son un problema los rasgos, porque primero le reconoce la indiferencia, la impavidez ante la vida. Sus rasgos siguen estando demacrados, solo que ya no añoran estar en otro lado. Sin lugar a dudas es el Arturo, pero el llanto se le evapora en un instante y el grito se le disuelve pasmado, por el asombro de no encontrar, no poder reconocer, en esa cascara seca, al niñito loco que le entibiaba la vida, hace tanto.
miércoles, 28 de diciembre de 2011
VENDIMIA RIVADAVIENSE CON ARTISTAS LOCALES
(REPRODUCCION NOTA PUBLICADA POR Agencia Regional de Noticias. Firma: Nazareno Nacho Panella)
Oscar Molina, otra vez a cargo de la cultura de Rivadavia
Durante la presentación del nuevo gabinete de Ricardo Mansur tuvimos la oportunidad de hablar con el flamante director de cultura.
Como buen conocedor de los medios de comunicación (Oscar Molina es dueño desde hace muchos años de radio Amadeus) y porque como dice el saber popular, nobleza obliga, Molina fue el único los nuevos funcionarios del gabinete de Mansur, que se prestó cordialmente a la prensa, atendiendo a cada medio por separado. Y así fue que mientras rogábamos que alguno de los nuevos jefes de área se sacara el casete, el nuevo director de cultura de Rivadavia, nos concedió una entrevista en la que nos contó como será su nueva gestión al frente de un área en la que ya tiene una vasta experiencia: cultura. Y ante una inminente nueva edición del festival, nos adelanto algunos pormenores de Rivadavia Canta al País 2012 y de cómo será la fiesta departamental de la vendimia.
Ya es un hecho que la próxima vendimia se hará exclusivamente con artistas locales…
Oscar Molina: Así es, a partir de la propuesta de un grupo de artistas se decidió que este año que la vendimia se realice solo con artistas locales. Utilizando el mismo sistema que se usa en la vendimia mayor, han armado un equipo con guionistas, escenógrafos, y todo lo que se necesita para la puesta en escena de la vendimia con valores locales, para empezar de una vez a darle espacio a los artistas del departamento.
Hay talento de sobra para llevarlo adelante…
O.M.: Solo es cuestión de que se animen. Pedro Torres es en cierta forma el encargado de organizar todo esto y es una persona que recibe sugerencias de todo el mundo.
¿La idea entonces es sumar voluntades?
O.M.: De eso se trata, de que sea algo hecho en conjunto, si hace falta capacitar, se traerán cursos, pero la idea es que nuestros artistas aprendan como hacer nuestra vendimia.
Es que si traes un director foráneo al año siguiente otra vez tenes que empezar de cero…
O.M.: Y no es solo el director, porque esa persona de seguro quiere trabajar con su equipo y ahí los costos se empiezan a ir. Por eso, yo prefiero que se haga con gente de Rivadavia, fea, más o menos o linda, pero con gente de acá. Ya iremos aprendiendo. Lo hable con Ricardo (Mansur) y decidimos darle para adelante y los mismos artistas tienen total libertad para decidir quién ocupara cada puesto dentro del equipo.
De la grilla del festival, ¿Que artistas locales están confirmados?
O.M.: Están casi todos. Los que no están es porque no han mandado el presupuesto.
¿Y en la noche de rock?
O.M.: En la noche de rock van a poder tocar tres o cuatro bandas locales. Pensamos armar un back line para que toquen tranquilos y para que no se complique con el sonido de las bandas más grandes.
Volviendo a la vendimia, ¿ya decidieron en donde se va a hacer?
O.M.: Se va a hacer en el mismo predio del festival, eso sería el domingo veintidós, después esta la previa que arranca el veinticuatro. El lunes se va a usar para desarmar el escenario de vendimia y para dejar lista toda la técnica que el festival implica. Ya paso otros años que por hacer todas las noches seguidas no llegaron con los tiempos.
¿Se va a seguir con la carpa de la cultura?
O.M.: Se va montar algo similar, pero no se va llamar así, la idea es que se llame “La peña del festival”. Van a estar los artesanos también, pero sin carpa y se va a montar en el mismo lugar.
Tienen la idea de hacer algo temático, por ejemplo una noche dedicada al folklore cuyano, otra al tango...
O.M.: Principalmente van a estar los artistas que no tengan cabida en el escenario mayor, mas algunos invitados que queden afuera de la grilla y también algunos artistas telúricos que no quieren subir al escenario del festival. Otro cambio importante es que las artes plásticas van a ser digitalizadas, porque al no haber carpa estarán desprotegidas.
¿Se va centralizar solo en la música o también tendrán lugar el teatro o la danza, por poner un ejemplo?
O.M.: Queremos que haya apertura para todas las expresiones artísticas, como el teatro o la literatura. Y si por ejemplo algún artista plástico quiere pintar un cuadro en vivo, bienvenido sea.
Sería una propuesta multimedia…
O.M.: A eso apuntamos. Y lo que sería “La peña del festival”, pensamos sacarla afuera del predio para que eso siga funcionando durante todo el año. La idea es tercerizarla pero manteniendo la esencia de lo que es el festival. Pensamos sacarlo a licitación aunque aun no definimos donde se haría. Un buen lugar seria el centro tradicionalista.
Y como que tiene más que ver con el espíritu del festival…
O.M.: Claro, y hoy está totalmente desaprovechado. Inclusive lo utilizan como playa de estacionamiento. Otra de las atracciones va a ser el parque de diversiones “World center park”., que va estar durante todo el festival con maquinas muy novedosas que piensan traer por primera vez. Estamos viendo la posibilidad de que funcione desde la previa.
En otras ediciones el parque funciono muy bien…
O.M.: Es que es un atractivo turístico por sí mismo, falta delimitar el espacio para que se instale y solucionar el tema de la energía eléctrica que es muy importante. Pensamos que el parque va a sumar mucho, es otra atracción mas, los niños tendrían su espacio, nuevas maquinas de juegos muy interesantes que estrenarían acá…
¿Piensan ofrecer alguna alternativa en el dique El Carrizal como se hizo en otros años?
O.M.: Con El Carrizal tenemos un gran inconveniente porque el dieciséis de enero debemos desocupar el predio que tiene la municipalidad de Rivadavia. Actualmente, el municipio lo tiene en comodato pero en enero se vence el contrato y ya nos pidieron desocupar. Es una pena porque teníamos pensado hacer varias cosas durante el verano en ese lugar.
Volviendo al festival, ya están anunciados los números fuertes de cada noche, ¿Van a ofrecer otros números de relevancia o se va a apuntar a un artista convocante por noche?
O.M.: Todas las noches, además del artista principal, habrá otros de grupos o solistas de gran calidad y prácticamente, ya está todo cerrado. En los próximos días daremos a conocer la grilla completa. Tanto Los nocheros, como Jorge Rojas, el chaqueño Palavecino y Abel Pintos están confirmados de palabra, solo falta firmar el contrato. Y para la previa, La barra y La vela puerca también.
¿Puede pasar que a último momento alguno de esos artistas se baje del festival?
O.M.: Es prácticamente imposible, con los demás ya no me interesa si se caen o no. Te puedo nombrar a Los Carbajal, los músicos cuyanos, el dúo Días Heredia, Algarroba.com, los chicos de Ecos del valle…
¿Y Orozco-Barrientos?
O.M.: Este año no.
Es muy lindo lo que hacen…
O.M.: Si, pero este año priorizamos darle más cabida a los artistas locales. Tampoco van estar ni Jorge Sosa ni Daniel Ayes en la carpa de la cultura. Preferimos que los que realmente trabajan, que es la gente de acá, ganen mejor. Y si les falta algún tipo de asesoramiento o ayuda se les va a dar. Dejemos de gastar en esas cosas y ocupemos eso en mejorar la atención de los artistas locales, mejorando el sonido y la paga. Y te aseguro que nos sigue saliendo más barato. Con el mismo presupuesto se puede mejorar la técnica, los viáticos y el canon de los nuestros. Siempre los artistas locales se han quejado de que no se les da oportunidad, ahora tienen todas las puertas abiertas y las tienen que aprovechar.
Este es el cronograma principal que tendrá esta edición de Rivadavia canta al país:
Domingo 22: Fiesta de la Vendimia y Elección de la Reina departamental.
La previa, noche tropical:
Martes 24: La Barra.
La previa, noche de rock:
Miércoles 25: La Vela Puerca.
Festival Rivadavia Canta al País 2012:
Jueves 26: Los Nocheros.
Viernes 27: El Chaqueño Palavecino.
Sábado 28: Jorge Rojas.
Domingo 29: Abel Pintos.
Aunque aún no se definieron el valor que tendrán las entradas para la previa, ya se sabe que la entrada para cada noche del festival será de $25 y el abono por las cuatro noches tendrá un valor de $100. Aquellas personas que decidan comprar el abono tendrán el beneficio de recibir en forma gratuita la entrada para la Fiesta de la Vendimia y con el número de cada abono participaran del sorteo de un auto 0km.
Así que vecino, vecina, después no digan que no le avisaron con tiempo y vaya preparando la reposera y la heladerita, que a finales de enero, el festival más importante de la zona este lo va a estar esperando.
Para la Agencia Regional de Noticias, Nazareno “Nacho” Panella.
Oscar Molina, otra vez a cargo de la cultura de Rivadavia
Durante la presentación del nuevo gabinete de Ricardo Mansur tuvimos la oportunidad de hablar con el flamante director de cultura.
Como buen conocedor de los medios de comunicación (Oscar Molina es dueño desde hace muchos años de radio Amadeus) y porque como dice el saber popular, nobleza obliga, Molina fue el único los nuevos funcionarios del gabinete de Mansur, que se prestó cordialmente a la prensa, atendiendo a cada medio por separado. Y así fue que mientras rogábamos que alguno de los nuevos jefes de área se sacara el casete, el nuevo director de cultura de Rivadavia, nos concedió una entrevista en la que nos contó como será su nueva gestión al frente de un área en la que ya tiene una vasta experiencia: cultura. Y ante una inminente nueva edición del festival, nos adelanto algunos pormenores de Rivadavia Canta al País 2012 y de cómo será la fiesta departamental de la vendimia.Ya es un hecho que la próxima vendimia se hará exclusivamente con artistas locales…
Oscar Molina: Así es, a partir de la propuesta de un grupo de artistas se decidió que este año que la vendimia se realice solo con artistas locales. Utilizando el mismo sistema que se usa en la vendimia mayor, han armado un equipo con guionistas, escenógrafos, y todo lo que se necesita para la puesta en escena de la vendimia con valores locales, para empezar de una vez a darle espacio a los artistas del departamento.
Hay talento de sobra para llevarlo adelante…
O.M.: Solo es cuestión de que se animen. Pedro Torres es en cierta forma el encargado de organizar todo esto y es una persona que recibe sugerencias de todo el mundo.
¿La idea entonces es sumar voluntades?
O.M.: De eso se trata, de que sea algo hecho en conjunto, si hace falta capacitar, se traerán cursos, pero la idea es que nuestros artistas aprendan como hacer nuestra vendimia.
Es que si traes un director foráneo al año siguiente otra vez tenes que empezar de cero…
O.M.: Y no es solo el director, porque esa persona de seguro quiere trabajar con su equipo y ahí los costos se empiezan a ir. Por eso, yo prefiero que se haga con gente de Rivadavia, fea, más o menos o linda, pero con gente de acá. Ya iremos aprendiendo. Lo hable con Ricardo (Mansur) y decidimos darle para adelante y los mismos artistas tienen total libertad para decidir quién ocupara cada puesto dentro del equipo.
De la grilla del festival, ¿Que artistas locales están confirmados?
O.M.: Están casi todos. Los que no están es porque no han mandado el presupuesto.
¿Y en la noche de rock?
O.M.: En la noche de rock van a poder tocar tres o cuatro bandas locales. Pensamos armar un back line para que toquen tranquilos y para que no se complique con el sonido de las bandas más grandes.
Volviendo a la vendimia, ¿ya decidieron en donde se va a hacer?
O.M.: Se va a hacer en el mismo predio del festival, eso sería el domingo veintidós, después esta la previa que arranca el veinticuatro. El lunes se va a usar para desarmar el escenario de vendimia y para dejar lista toda la técnica que el festival implica. Ya paso otros años que por hacer todas las noches seguidas no llegaron con los tiempos.
¿Se va a seguir con la carpa de la cultura?
O.M.: Se va montar algo similar, pero no se va llamar así, la idea es que se llame “La peña del festival”. Van a estar los artesanos también, pero sin carpa y se va a montar en el mismo lugar.
Tienen la idea de hacer algo temático, por ejemplo una noche dedicada al folklore cuyano, otra al tango...
O.M.: Principalmente van a estar los artistas que no tengan cabida en el escenario mayor, mas algunos invitados que queden afuera de la grilla y también algunos artistas telúricos que no quieren subir al escenario del festival. Otro cambio importante es que las artes plásticas van a ser digitalizadas, porque al no haber carpa estarán desprotegidas.
¿Se va centralizar solo en la música o también tendrán lugar el teatro o la danza, por poner un ejemplo?
O.M.: Queremos que haya apertura para todas las expresiones artísticas, como el teatro o la literatura. Y si por ejemplo algún artista plástico quiere pintar un cuadro en vivo, bienvenido sea.
Sería una propuesta multimedia…
O.M.: A eso apuntamos. Y lo que sería “La peña del festival”, pensamos sacarla afuera del predio para que eso siga funcionando durante todo el año. La idea es tercerizarla pero manteniendo la esencia de lo que es el festival. Pensamos sacarlo a licitación aunque aun no definimos donde se haría. Un buen lugar seria el centro tradicionalista.
Y como que tiene más que ver con el espíritu del festival…
O.M.: Claro, y hoy está totalmente desaprovechado. Inclusive lo utilizan como playa de estacionamiento. Otra de las atracciones va a ser el parque de diversiones “World center park”., que va estar durante todo el festival con maquinas muy novedosas que piensan traer por primera vez. Estamos viendo la posibilidad de que funcione desde la previa.
En otras ediciones el parque funciono muy bien…
O.M.: Es que es un atractivo turístico por sí mismo, falta delimitar el espacio para que se instale y solucionar el tema de la energía eléctrica que es muy importante. Pensamos que el parque va a sumar mucho, es otra atracción mas, los niños tendrían su espacio, nuevas maquinas de juegos muy interesantes que estrenarían acá…
¿Piensan ofrecer alguna alternativa en el dique El Carrizal como se hizo en otros años?
O.M.: Con El Carrizal tenemos un gran inconveniente porque el dieciséis de enero debemos desocupar el predio que tiene la municipalidad de Rivadavia. Actualmente, el municipio lo tiene en comodato pero en enero se vence el contrato y ya nos pidieron desocupar. Es una pena porque teníamos pensado hacer varias cosas durante el verano en ese lugar.
Volviendo al festival, ya están anunciados los números fuertes de cada noche, ¿Van a ofrecer otros números de relevancia o se va a apuntar a un artista convocante por noche?
O.M.: Todas las noches, además del artista principal, habrá otros de grupos o solistas de gran calidad y prácticamente, ya está todo cerrado. En los próximos días daremos a conocer la grilla completa. Tanto Los nocheros, como Jorge Rojas, el chaqueño Palavecino y Abel Pintos están confirmados de palabra, solo falta firmar el contrato. Y para la previa, La barra y La vela puerca también.
¿Puede pasar que a último momento alguno de esos artistas se baje del festival?
O.M.: Es prácticamente imposible, con los demás ya no me interesa si se caen o no. Te puedo nombrar a Los Carbajal, los músicos cuyanos, el dúo Días Heredia, Algarroba.com, los chicos de Ecos del valle…
¿Y Orozco-Barrientos?
O.M.: Este año no.
Es muy lindo lo que hacen…
O.M.: Si, pero este año priorizamos darle más cabida a los artistas locales. Tampoco van estar ni Jorge Sosa ni Daniel Ayes en la carpa de la cultura. Preferimos que los que realmente trabajan, que es la gente de acá, ganen mejor. Y si les falta algún tipo de asesoramiento o ayuda se les va a dar. Dejemos de gastar en esas cosas y ocupemos eso en mejorar la atención de los artistas locales, mejorando el sonido y la paga. Y te aseguro que nos sigue saliendo más barato. Con el mismo presupuesto se puede mejorar la técnica, los viáticos y el canon de los nuestros. Siempre los artistas locales se han quejado de que no se les da oportunidad, ahora tienen todas las puertas abiertas y las tienen que aprovechar.
Este es el cronograma principal que tendrá esta edición de Rivadavia canta al país:
Domingo 22: Fiesta de la Vendimia y Elección de la Reina departamental.
La previa, noche tropical:
Martes 24: La Barra.
La previa, noche de rock:
Miércoles 25: La Vela Puerca.
Festival Rivadavia Canta al País 2012:
Jueves 26: Los Nocheros.
Viernes 27: El Chaqueño Palavecino.
Sábado 28: Jorge Rojas.
Domingo 29: Abel Pintos.
Aunque aún no se definieron el valor que tendrán las entradas para la previa, ya se sabe que la entrada para cada noche del festival será de $25 y el abono por las cuatro noches tendrá un valor de $100. Aquellas personas que decidan comprar el abono tendrán el beneficio de recibir en forma gratuita la entrada para la Fiesta de la Vendimia y con el número de cada abono participaran del sorteo de un auto 0km.
Así que vecino, vecina, después no digan que no le avisaron con tiempo y vaya preparando la reposera y la heladerita, que a finales de enero, el festival más importante de la zona este lo va a estar esperando.
Para la Agencia Regional de Noticias, Nazareno “Nacho” Panella.
LA BANDA MUNICIPAL RIVADAVIENSE PREMIADA
(REPRODUCCION NOTA PUBLICADA POR Agencia Regional de Noticias. Firma: Nazareno Nacho Panella)
La banda municipal Blas Blotta fue distinguida con un premio escenario 2011.
La centenaria banda de Rivadavia fue galardonada en reconocimiento a su trayectoria por el diario uno de Mendoza.
El premio
El jueves 22 de diciembre se entregaron los premios escenario que desde hace ocho años el diario uno de Mendoza creó para reconocer la labor artística de los diferentes hacedores culturales en las distintas ramas del arte de nuestra provincia y entre las diferentes categorías que se premian esta la trayectoria, en la que se toma en cuenta el trabajo sostenido en el tiempo por los artistas mendocinos.
Por eso es que la banda municipal de Rivadavia recibió este merecido reconocimiento, sustentado en más de cien años de trayectoria y en un crecimiento sostenido desde el plano musical.
En declaraciones exclusivas para la agencia regional de noticias el sanmartiniano Osvaldo “pepe” Sánchez, director de este combo musical nos dijo:
“Más allá de que nos toque a nosotros, los actuales integrantes de la banda recibir este premio, esto es un reconocimiento a la trayectoria y no por nuestras actuaciones en el 2011. Esta banda tiene ciento ocho años y nosotros siempre nos hemos sentido parte de esa tradición que hay en Rivadavia donde una banda formada por laburantes, por civiles hace música popular”.
“Dentro de esa línea nosotros hemos tenido unos pocos años haciéndonos cargo de tomar la posta y de seguir con ese fuego que ecendieron hace mas de cien años esos músicos que en su momento eran aficionados y que con el tiempo se fueron profesionalizando”.
Además de varios de los integrantes actuales de la banda se encontraba también el anterior director, Osvaldo Perrone: “El maestro Perrone es una muestra de esa continuidad de la que hablo, su abuelo fue uno de los primeros integrantes de la banda, después vino su padre y luego él, primero como tubista, luego como secretario y finalmente como director”
La pregunta
¿Tienen que pasar ciento ocho años para que se reconozca la trayectoria de nuestros artistas?
Parece que para que los grandes medios de la provincia dejen de mirar su propio ombligo y entiendan que la zona este, como así también el valle de uco o el sur de Mendoza también son parte de la provincia, no es suficiente con hacer un buen papel dentro del arte, sino que tiene que ser algo realmente importante para que no puedan negar un reconocimiento que en el caso de la Blas Blotta podría haberse hecho mucho antes (Los premios escenarios van por su octava edición). La banda municipal de Rivadavia es una de las más antiguas del país y lleva adelante una gran labor social, haciendo conciertos didácticos para las escuelas, conciertos para el asilo de ancianos o en zonas marginales del departamento, llevando a esos lugares una propuesta de excelente calidad.
La historia
En el año 1903 un grupo de hombres comienza a reunirse con un mismo objetivo. Intentaban llevar adelante un proyecto relacionado con su mayor pasión: la música. En su mayoría eran inmigrantes de origen italiano –salvo dos que eran españoles- y habían dejado su tierra natal en busca de un mejor porvenir. Ahora en esta nueva geografía, quizá evocando con cierta nostalgia el recuerdo de su tierra, transformarían la música en el elemento integrador por excelencia.
Los músicos fundadores de este conjunto fueron Blas Blotta (director) , Francisco Perrone (bombardino), José Guilotti (clarinete), Enrique Stenta (tambor), Domingo Guarnieri (bombo), Ciro Villaruel (trompeta), Francisco Zangoni (trompeta), Arturo Vesco (yeni), Basilio Mangioni (trombón), Felix Cipitelli (requinto), Francisco Valentuti (bajo) y Juan Mastracussa (clarinete).
Como se desprende del párrafo anterior sus instrumentos eran de viento en su mayoría, aunque también incluía percusión. Con el tiempo paulatinamente irán incorporando otros instrumentos que enriquecerán las producciones de la banda. Igualmente, según testimonios de la época, el sonido que lograba la formación inicial era armónico y deleitaba al público en general.
Las primeras actuaciones las realizaron en reuniones familiares, bailes, festejos lugareños, etc. Interpretaban pasodobles, valses, rancheras y tarantelas, entre otras. Pronto ganaron notoriedad en el departamento eran invitados a los distritos y a departamentos vecinos, como San Martín o Junín, con su repertorio.
La vestimenta ha variado a través del tiempo de acuerdo a las actuaciones que realizaban. En fotografías tomadas en estas primeras actuaciones podemos encontrarlos vestidos con disfraces para los carnavales o comparsas y con trajes militares para fiestas patrias.
La popularidad de la banda iba en aumento y sus actuaciones eran cada vez más frecuentes. En el año 1917 Blas Blotta (director) solicita el apoyo oficial de la municipalidad. Finalmente obtienen un subsidio del Concejo Deliberante del departamento por el que recibirían 60 pesos mensuales para los gastos de la banda. A cambio contraían la obligación de “presentarse en todas las efemérides patrióticas para ejecutar el Himno Nacional y marchas y amenizar las retretas dominicales de la plaza “Bernandino Rivadavia”.
Pero deberá llegar el 4 de junio de 1929 para que se convierta en la “banda oficial del departamento de Rivadavia” gracias a las gestiones del comisionado municipal César Flores. Si bien es cierto que este es el momento de su “nacimiento oficial”, su colaboración con la cultura departamental llevaba ya un largo trayecto, como hemos visto en este artículo.
La circunstancia mencionada anteriormente otorgó a la banda una serie de ventajas importantes. Entre ellas un marco legal donde ampararse, el reconocimiento institucional por parte del departamento y lo más importante el respaldo económico necesario para poder dedicarse a esta tarea con mayor dedicación.
Desde ese momento fundacional hasta la actualidad debemos mencionar los hitos más destacados de su historia que nos permitirán entender el presente de la agrupación.
La selección de los momentos más destacados de la agrupación resultó difícil debido a la cantidad y variedad existente. Los que a continuación mencionamos son los que nos parecieron más relevantes para nuestra página.
Durante las cinco décadas que continuaron a su fundación, la banda continuó trabajando pese a los avatares políticos y sociales que nuestro país sufrió. En estos años se alternaron gobiernos de todo tipo: militares y civiles, correspondientes a las más variadas orientaciones políticas. Este fenómeno produjo cierta inestabilidad pero no logró interrumpir la labor de la formación municipal. Durante estos años el crecimiento de la agrupación fue sostenido y paulatinamente se fueron transformando en una grata costumbre para la población departamental.
Hasta que llegamos a la década del ´80. Se trata éste de un momento importante en la historia de la banda. Hasta ese momento se había producido un recambio natural de los miembros de la banda. Los primeros integrantes fueron dejando su lugar a otros que tuvieron la responsabilidad de continuar tan noble tarea -en muchos casos hasta tres generaciones de una misma familia han pertenecido a la banda lo que habla de la tradición que la misma representaba para algunos de sus miembros-.
Pero en esta década este recambio no era factible por la ausencia de valores locales. Por ello, ante esta limitación y en virtud del peligro de disolución que implicaba para la banda este vacío, es que el intendente de ese momento decide llenar esos espacios con músicos foráneos.
Otro momento fundacional para la banda fue el 9 de setiembre de 1993. Ese día por medio de la ordenanza municipal Nº 3.021 el Concejo Deliberante del departamento de Rivadavia establece como nombre oficial de la banda “Blas Blotta” en honor a su primer director y uno de los pilares de su historia. No sorprendió a nadie el nuevo nombre. Existía un consenso general en la comunidad de Rivadavia acerca de la importante labor que éste ciudadano realizó en la banda y en la comunidad toda. Esto se vio reflejado claramente al año siguiente cuando se invitaron otras bandas y se realizó la imposición pública del nuevo nombre.
Por último no podemos olvidar el único momento en que la continuidad de la banda estuvo en peligro. Fue en el año 1998, cuando por motivos presupuestarios las autoridades del departamento deciden suspender temporalmente el mantenimiento de la banda. Pero las buenas causas no pueden morir, mucho menos caer en el olvido. Por esto es que un grupo de jóvenes músicos locales asume la responsabilidad de continuar en esta labor, aceptando los cambios presupuestarios que el municipio debía realizar. Quienes realizamos este sitio nos oponemos abiertamente a todos los recortes que se realizan a la cultura. Estos atentan contra la formación de los pueblos. En este caso al menos permitieron que esta agrupación mantuviera su existencia lo que atempera nuestro juicio de valor negativo, pero no lo elimina.
Hasta que llegamos a la actualidad. El presente de la banda es auspicioso y refleja la evolución que ha sufrido a lo largo de su historia. Una de las características más meritorias que posee esta agrupación es la capacidad de adaptación a los nuevos tiempos. Por esto quien escuche a estos músicos en la actualidad podrá deleitarse, con los temas tradicionales de la formación, pero también con temas de otros estilos musicales actuales. Cabe aclarar que estas adaptaciones realizadas nunca han modificado la esencia que la banda posee desde sus inicios y que tiene que ver con una marcada vocación de servicio a la comunidad.
Desde principios de siglo su obra ha sufrido interrupciones. La solidez de su labor, el tesón por el trabajo, la constancia pese a los avatares de cada época, han sido algunas de las virtudes que ha caracterizado a nuestra banda a lo largo de la historia. Por ello nos parece oportuno traer al presente la labor de este grupo de hombres.
Los directores
1917-1929: Blas Blotta
1929-1961: Conrado Corbone
1961-1968: Carmelo Arenas, Jóse Castorino, Florentino Pizarro
1968-1992: Bernardino Ducci
1992-1998: José Raíti
1998-2006: Osvaldo Perrone
2006- hasta la actualidad: Osvaldo “pepe” Sánchez
Los actuales integrantes
En la actualidad la banda se encuentra formada por: Octavio Pepe Sánchez (director y arreglador), Silvia Fredes (flauta y piccolo), Hugo Arcidiácono (flauta y guitarra), Carina Brú (clarinete), Jorge Vega (clarinete y codirección), Claudio Briones (clarinete y quena), Mónica Restom (saxo alto), Javier Díaz (saxo alto), Martin Vicente (guitarra), Rodrigo Cáceres (saxo tenor), Jorge de la Rosa (saxo tenor), Guillermo Pereira (saxo barítono), Diego Rizzatto (trompeta), Alejandro Giménez (trompeta), Raúl Peletay (trombón), Pablo Ivars (trombón), todos músicos de amplia trayectoria y excelente formación.
El futuro
También es meritorio nombrar que desde el seno de la banda municipal se gestó en dos mil ocho la idea de formar una orquesta juvenil para ir preparando nuevas generaciones de músicos. El proyecto ya es una realidad y a partir de los talleres que dictan varios de los músicos de la Blas Blotta y el apoyo del municipio y la escuela casa de maría se ha podido concretar esta propuesta que ya suma varias presentaciones en vivo y hace unos meses hizo su primera experiencia fuera de la provincia.
La banda municipal Blas Blotta fue distinguida con un premio escenario 2011.
La centenaria banda de Rivadavia fue galardonada en reconocimiento a su trayectoria por el diario uno de Mendoza.
El premio
El jueves 22 de diciembre se entregaron los premios escenario que desde hace ocho años el diario uno de Mendoza creó para reconocer la labor artística de los diferentes hacedores culturales en las distintas ramas del arte de nuestra provincia y entre las diferentes categorías que se premian esta la trayectoria, en la que se toma en cuenta el trabajo sostenido en el tiempo por los artistas mendocinos.Por eso es que la banda municipal de Rivadavia recibió este merecido reconocimiento, sustentado en más de cien años de trayectoria y en un crecimiento sostenido desde el plano musical.
En declaraciones exclusivas para la agencia regional de noticias el sanmartiniano Osvaldo “pepe” Sánchez, director de este combo musical nos dijo:
“Más allá de que nos toque a nosotros, los actuales integrantes de la banda recibir este premio, esto es un reconocimiento a la trayectoria y no por nuestras actuaciones en el 2011. Esta banda tiene ciento ocho años y nosotros siempre nos hemos sentido parte de esa tradición que hay en Rivadavia donde una banda formada por laburantes, por civiles hace música popular”.
“Dentro de esa línea nosotros hemos tenido unos pocos años haciéndonos cargo de tomar la posta y de seguir con ese fuego que ecendieron hace mas de cien años esos músicos que en su momento eran aficionados y que con el tiempo se fueron profesionalizando”.
Además de varios de los integrantes actuales de la banda se encontraba también el anterior director, Osvaldo Perrone: “El maestro Perrone es una muestra de esa continuidad de la que hablo, su abuelo fue uno de los primeros integrantes de la banda, después vino su padre y luego él, primero como tubista, luego como secretario y finalmente como director”
La pregunta
¿Tienen que pasar ciento ocho años para que se reconozca la trayectoria de nuestros artistas?
Parece que para que los grandes medios de la provincia dejen de mirar su propio ombligo y entiendan que la zona este, como así también el valle de uco o el sur de Mendoza también son parte de la provincia, no es suficiente con hacer un buen papel dentro del arte, sino que tiene que ser algo realmente importante para que no puedan negar un reconocimiento que en el caso de la Blas Blotta podría haberse hecho mucho antes (Los premios escenarios van por su octava edición). La banda municipal de Rivadavia es una de las más antiguas del país y lleva adelante una gran labor social, haciendo conciertos didácticos para las escuelas, conciertos para el asilo de ancianos o en zonas marginales del departamento, llevando a esos lugares una propuesta de excelente calidad.
La historia
En el año 1903 un grupo de hombres comienza a reunirse con un mismo objetivo. Intentaban llevar adelante un proyecto relacionado con su mayor pasión: la música. En su mayoría eran inmigrantes de origen italiano –salvo dos que eran españoles- y habían dejado su tierra natal en busca de un mejor porvenir. Ahora en esta nueva geografía, quizá evocando con cierta nostalgia el recuerdo de su tierra, transformarían la música en el elemento integrador por excelencia.
Los músicos fundadores de este conjunto fueron Blas Blotta (director) , Francisco Perrone (bombardino), José Guilotti (clarinete), Enrique Stenta (tambor), Domingo Guarnieri (bombo), Ciro Villaruel (trompeta), Francisco Zangoni (trompeta), Arturo Vesco (yeni), Basilio Mangioni (trombón), Felix Cipitelli (requinto), Francisco Valentuti (bajo) y Juan Mastracussa (clarinete).
Como se desprende del párrafo anterior sus instrumentos eran de viento en su mayoría, aunque también incluía percusión. Con el tiempo paulatinamente irán incorporando otros instrumentos que enriquecerán las producciones de la banda. Igualmente, según testimonios de la época, el sonido que lograba la formación inicial era armónico y deleitaba al público en general.
Las primeras actuaciones las realizaron en reuniones familiares, bailes, festejos lugareños, etc. Interpretaban pasodobles, valses, rancheras y tarantelas, entre otras. Pronto ganaron notoriedad en el departamento eran invitados a los distritos y a departamentos vecinos, como San Martín o Junín, con su repertorio.
La vestimenta ha variado a través del tiempo de acuerdo a las actuaciones que realizaban. En fotografías tomadas en estas primeras actuaciones podemos encontrarlos vestidos con disfraces para los carnavales o comparsas y con trajes militares para fiestas patrias.
La popularidad de la banda iba en aumento y sus actuaciones eran cada vez más frecuentes. En el año 1917 Blas Blotta (director) solicita el apoyo oficial de la municipalidad. Finalmente obtienen un subsidio del Concejo Deliberante del departamento por el que recibirían 60 pesos mensuales para los gastos de la banda. A cambio contraían la obligación de “presentarse en todas las efemérides patrióticas para ejecutar el Himno Nacional y marchas y amenizar las retretas dominicales de la plaza “Bernandino Rivadavia”.
Pero deberá llegar el 4 de junio de 1929 para que se convierta en la “banda oficial del departamento de Rivadavia” gracias a las gestiones del comisionado municipal César Flores. Si bien es cierto que este es el momento de su “nacimiento oficial”, su colaboración con la cultura departamental llevaba ya un largo trayecto, como hemos visto en este artículo.
La circunstancia mencionada anteriormente otorgó a la banda una serie de ventajas importantes. Entre ellas un marco legal donde ampararse, el reconocimiento institucional por parte del departamento y lo más importante el respaldo económico necesario para poder dedicarse a esta tarea con mayor dedicación.
Desde ese momento fundacional hasta la actualidad debemos mencionar los hitos más destacados de su historia que nos permitirán entender el presente de la agrupación.
La selección de los momentos más destacados de la agrupación resultó difícil debido a la cantidad y variedad existente. Los que a continuación mencionamos son los que nos parecieron más relevantes para nuestra página.
Durante las cinco décadas que continuaron a su fundación, la banda continuó trabajando pese a los avatares políticos y sociales que nuestro país sufrió. En estos años se alternaron gobiernos de todo tipo: militares y civiles, correspondientes a las más variadas orientaciones políticas. Este fenómeno produjo cierta inestabilidad pero no logró interrumpir la labor de la formación municipal. Durante estos años el crecimiento de la agrupación fue sostenido y paulatinamente se fueron transformando en una grata costumbre para la población departamental.
Hasta que llegamos a la década del ´80. Se trata éste de un momento importante en la historia de la banda. Hasta ese momento se había producido un recambio natural de los miembros de la banda. Los primeros integrantes fueron dejando su lugar a otros que tuvieron la responsabilidad de continuar tan noble tarea -en muchos casos hasta tres generaciones de una misma familia han pertenecido a la banda lo que habla de la tradición que la misma representaba para algunos de sus miembros-.
Pero en esta década este recambio no era factible por la ausencia de valores locales. Por ello, ante esta limitación y en virtud del peligro de disolución que implicaba para la banda este vacío, es que el intendente de ese momento decide llenar esos espacios con músicos foráneos.
Otro momento fundacional para la banda fue el 9 de setiembre de 1993. Ese día por medio de la ordenanza municipal Nº 3.021 el Concejo Deliberante del departamento de Rivadavia establece como nombre oficial de la banda “Blas Blotta” en honor a su primer director y uno de los pilares de su historia. No sorprendió a nadie el nuevo nombre. Existía un consenso general en la comunidad de Rivadavia acerca de la importante labor que éste ciudadano realizó en la banda y en la comunidad toda. Esto se vio reflejado claramente al año siguiente cuando se invitaron otras bandas y se realizó la imposición pública del nuevo nombre.
Por último no podemos olvidar el único momento en que la continuidad de la banda estuvo en peligro. Fue en el año 1998, cuando por motivos presupuestarios las autoridades del departamento deciden suspender temporalmente el mantenimiento de la banda. Pero las buenas causas no pueden morir, mucho menos caer en el olvido. Por esto es que un grupo de jóvenes músicos locales asume la responsabilidad de continuar en esta labor, aceptando los cambios presupuestarios que el municipio debía realizar. Quienes realizamos este sitio nos oponemos abiertamente a todos los recortes que se realizan a la cultura. Estos atentan contra la formación de los pueblos. En este caso al menos permitieron que esta agrupación mantuviera su existencia lo que atempera nuestro juicio de valor negativo, pero no lo elimina.
Hasta que llegamos a la actualidad. El presente de la banda es auspicioso y refleja la evolución que ha sufrido a lo largo de su historia. Una de las características más meritorias que posee esta agrupación es la capacidad de adaptación a los nuevos tiempos. Por esto quien escuche a estos músicos en la actualidad podrá deleitarse, con los temas tradicionales de la formación, pero también con temas de otros estilos musicales actuales. Cabe aclarar que estas adaptaciones realizadas nunca han modificado la esencia que la banda posee desde sus inicios y que tiene que ver con una marcada vocación de servicio a la comunidad.
Desde principios de siglo su obra ha sufrido interrupciones. La solidez de su labor, el tesón por el trabajo, la constancia pese a los avatares de cada época, han sido algunas de las virtudes que ha caracterizado a nuestra banda a lo largo de la historia. Por ello nos parece oportuno traer al presente la labor de este grupo de hombres.
Los directores
1917-1929: Blas Blotta
1929-1961: Conrado Corbone
1961-1968: Carmelo Arenas, Jóse Castorino, Florentino Pizarro
1968-1992: Bernardino Ducci
1992-1998: José Raíti
1998-2006: Osvaldo Perrone
2006- hasta la actualidad: Osvaldo “pepe” Sánchez
Los actuales integrantes
En la actualidad la banda se encuentra formada por: Octavio Pepe Sánchez (director y arreglador), Silvia Fredes (flauta y piccolo), Hugo Arcidiácono (flauta y guitarra), Carina Brú (clarinete), Jorge Vega (clarinete y codirección), Claudio Briones (clarinete y quena), Mónica Restom (saxo alto), Javier Díaz (saxo alto), Martin Vicente (guitarra), Rodrigo Cáceres (saxo tenor), Jorge de la Rosa (saxo tenor), Guillermo Pereira (saxo barítono), Diego Rizzatto (trompeta), Alejandro Giménez (trompeta), Raúl Peletay (trombón), Pablo Ivars (trombón), todos músicos de amplia trayectoria y excelente formación.
El futuro
También es meritorio nombrar que desde el seno de la banda municipal se gestó en dos mil ocho la idea de formar una orquesta juvenil para ir preparando nuevas generaciones de músicos. El proyecto ya es una realidad y a partir de los talleres que dictan varios de los músicos de la Blas Blotta y el apoyo del municipio y la escuela casa de maría se ha podido concretar esta propuesta que ya suma varias presentaciones en vivo y hace unos meses hizo su primera experiencia fuera de la provincia.
jueves, 8 de diciembre de 2011
lunes, 28 de noviembre de 2011
ROCANROL, MILITARES Y ESTUDIANTES: EMILIO MASSERA EN LA UNIVERSIDAD DEL SALVADOR
(Texto transcripto de http://contratodoslosmalesdeestemundo.blogspot.com/2009/06/el-dia-que-massera-hablo-de-rock.html)
EL DIA QUE MASSERA HABLO DEL ROCK
En el posteo anterior hacía referencia a la desconfianza con la que las cupulas militares observaban al rock y a la juventud en general. Con claridad, tanto los músicos de la corriente como los seguidores e intelectuales cercanos al movimiento eran considerados un “elemento peligroso” para el proyecto de los generales en el poder. Pero hasta 1977, nunca estas visiones se habían puesto de manifiesto explícitamente en público.En Noviembre de ese año, el almirante Emilio Massera dio un discurso en la Universidad del Salvador, e instó a no seguir el ejemplo de los jóvenes "que se inician en el rock y derivan en la guerrilla". Lo que Massera decía marcaba un antes y un después en la vida de la cultura rock en medio de la dictadura. En aquel discurso, se comenzaba por resignificar el sentido de la universidad: “En una etapa de la historia del hombre que se caracteriza por un impulso hacia la fragmentación, la universidad debe constituirse en el centro vital que reagrupe la información pluralista, para devolverla procesada en el sentido de unidad y no de diversidad.” (...)
Para luego alertar sobre la situación de la juventud: “Los jóvenes se tornan indiferentes a nuestro mundo y empiezan a edificar su universo que se superpone con el de los adultos sin la menor intención (al principio) de agredirlo deliberadamente. Es como si se limitaran a esperar con toda paciencia la extinción biológica de una especie extraña e incomprensible; mientras, hacen de sí misma una casta fuerte, se convierten en una sociedad secreta a la vista de todos, celebran sus ritos (la música, la ropa) con total indiferencia y hoy buscan siempre identificaciones horizontales, despreciando toda relación vertical (…)
"Después, algunos de ellos trocarán su neutralidad, su pacifismo abúlico, por el estremecimiento de la fe terrorista, derivación previsible de una escalada sensorial de nítido itinerario, que comienza con una concepción tan arbitrariamente sacralizadota del amor, que para ellos casi deja de ser una ceremonia privada. Se continúa con el amor promiscuo, se prolonga en las drogas alucinógenas y en la ruptura de los últimos lazos con la realidad objetiva común y desemboca al fin en la muerte, la ajena o la propia, poco importa, ya que la destrucción estará justificada por la redención social que algunos manipuladores (generalmente adultos) les han acercado para que jerarquicen con una ideología, lo que fue una carrera enloquecedora hacia la más exasperada exaltación de los sentidos” (...)Finalmente, el almirante que ya por aquellos años comenzaba a autoproclamarse como “el político” dentro de la Junta de Gobierno, daba un cierre a su discurso con un silogismo en el que nuevamente aparecían las razones que guiaban su accionar: “Estoy verdaderamente persuadido de que la malversación del pensamiento y la inestabilidad de los valores en la gente joven son las consecuencias más destructivas de la llamada crisis de seguridad que definen a nuestra época” (...); mientras invitaba a los jóvenes a construir una “República concebida como una estructura Moral y una estructura Cultural destinadas a contener y expresar a una comunidad” (...)
Ahí estaba la juventud roquera. Esa lectura que Massera hacía de la situación joven hacia finales de 1977 daba cuenta de que una vez eliminado, o al menos herido de muerte, el campo de la militancia armada en la juventud, había que comenzar a prevenir riesgos. Y el rock era algo peligroso. Sus ideas, sus rituales, sus basamentos de permanente quiebre generacional no eran algo muy bien visto en aquella argentina de finales de década.
¿Cuál era, en realidad, la juventud que "formaba" el país militar?...Con el correr de los años, la realidad en materia educativa iba a complicarse cada vez más. Una encuesta aparecida en la provincia de Santa Fe revelaba que el nivel de la educación media en la argentina disminuía a paso acelerado, los jóvenes “leen cada vez peor”, sentenciaba aquel informe. La realidad en los secundarios se acercaba cada vez más a las conductas y costumbres castrenses: uniformes, marchas militares, cabellos muy cortos para hombres, correctamente recogido para las mujeres. Los jóvenes ordenados marcialmente brindaban el espectáculo con el que los militares afirmaban sus objetivos relacionados con el orden y el control.
El rock, la juventud, la vida estaba en otro lado.
..............
MASSERA: HONORIS CAUSA
EN LA UNIVERSIDAD DEL SALVADOR (USAL)
(Tramos extraídos textualmente de http://sur.infonews.com/notas/los-secretos-de-bergoglio-y-massera)
El cardenal porteño Jorge Mario Bergoglio hizo nombrar al Almirante Cero como doctor honoris causa en la Usal.Ocurrió el 25 de noviembre de 1977 cuando él integraba la plana mayor de la Universidad del Salvador.
Ese día, la Usal otorgó al jefe de la Armada, Emilio Eduardo Massera, el título de “doctor honoris causa”, en una ceremonia pública. Los datos de esa distinción al Almirante Cero desaparecieron misteriosamente de los archivos de la Universidad porque allí constan las firmas de quienes lo propusieron y cuáles eran las motivaciones para doctorar a un genocida. Pero, el cardenal hoy no recuerda el decisivo papel que jugó en ese homenaje al mandamás de la Marina.
Esa tarde, Bergoglio escuchó a Massera pronunciar un ampuloso discurso sobre la indiferencia de los jóvenes, el amor promiscuo, las drogas alucinógenas y la “derivación previsible” de esa “escalada sensorial” en “el estremecimiento de la fe terrorista”. Con una sonrisa en los labios, el dueño y señor de la Esma también aseguró que la Universidad era “el instrumento más hábil para iniciar una contraofensiva” de Occidente. Aunque aplaudió fervorosamente, el discreto Bergoglio no subió al estrado. Sí lo hicieron sus fieles discípulos de Guardia de Hierro, la poderosa organización paramilitar en la que Bergoglio militaba desde 1972 y que posteriormente intervino en la apropiación de los bienes de los desaparecidos.
domingo, 27 de noviembre de 2011
jueves, 13 de octubre de 2011
lunes, 10 de octubre de 2011
martes, 4 de octubre de 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






